En la actualidad la diversidad de alimentos y marcas que se ofrece en el mercado es inmensa. Cada fabricante/comerciante, busca que su producto sea consumido, compitiendo con otros tantos con el mismo fin. A raíz de esto las publicidades se han convertido en una de las herramientas más poderosas para lograr este objetivo. Televisión, afiches, diarios, revistas, internet, empaques... día a día somos bombardeados con publicidades, algunas ciertas y otras no tanto.
Yo no miento...
Existen leyes que protegen a los consumidores en contra de las publicidades falsas, y es por esto que su contenido debe ser verdadero, aunque a veces resulte verdaderamente engañoso. Gran cantidad de productos alimenticios brindan información correcta en sus empaques, que frente al ojo de quien no posee conocimientos específicos, resulta una verdadera maravilla.
Encontramos así productos lácteos enriquecidos con infinidad de nutrientes, salsas sin conservantes, gaseosas reducidas en azúcar, productos verdes o light, entre otros.
El consumidor debe aprender a ver detrás de estos "productos maravilla". Por ejemplo al encontrarse usted con una salta en cuyo empaque dice "libre de conservantes" lo invito a mirar la columna de sodio. Este elemento es un conservante natural, que si bien puede no producir lo mismo que uno artificial, consumido en exceso trae graves problemas para nuestro sistema cardiovascular, por ejemplo. Por lo tanto estaría utilizando un producto que parece ser "menos dañino" por no poseen conservantes artificiales, pero por otro lado estaría dejando de lado su corazón.
Enriquecido por donde sea...
Los alimentos enriquecidos parecen están de moda, la lista de ellos parece ser interminable. En un post anterior se presentó en concepto de BIODISPONIBILIDAD. Esta palabra está relacionada con que cantidad de nutrientes realmente nuestro cuerpo aprovecha de todo lo que ingiere. La biodisponibilidad de cada nutriente se ve afectada por diferentes factores que varían según el elemento del que hablemos. Por ejemplo: el hierro es un nutriente cuya absorción se vé afectada por taninos, fitatos, calcio, entre otros. Ciertas empresas largaron al mercado leches enriquecidas con hierro. Es cierto, poseen elevado contenido de este mineral, lo que hace que sus publicidades no sean falsas, pero su aprovechamiento no es óptimo: ¿de qué sirve adquirir una de una leche enriquecida con hierro, a un precio más elevado, si el calcio vá a actuar como inhibidor?.
Verde por todos lados
Las propagandas de los productos light nos muestras cuerpos esbeltos, atléticos, ideales. Esto produce que el consumidor asocie estos tipos de productos con delgadez, éxito y belleza. De esta manera, los productos light se consumen de forma desmesurada, sin tener en cuenta que la única diferencia con un producto normal es un porcentaje menor de calorías, llevando a un inevitable aumento de peso.
Infórmese
La única forma de combatir la publicidad engañosa es siendo un consumidor informado. Interésese, busque información, investigue... No deje engañarse por unas imágenes atractivas.
Sra Y

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